Sensacionalmente periodistas
Días atrás, tuve la oportunidad de ver con calma en televisión, uno de los informativos nocturnos que acostumbro sintonizar con frecuencia (en realidad trato de verlos todos, aunque tengo mi preferido). En dicho programa, y a propósito de todas las calamidades que ocasionó el paso del Huracán Wilma en Estados Unidos, el enviado especial del canal (una de las actuales estrellas informativas) mientras nos contaba todo el desastre dejado por el huracán, nos graficaba con su propia humanidad lo terrible que puede ser encontrarse en una situación de tal naturaleza.
¿Qué hay de malo eso? me podrán preguntar algunos. La verdad es que nada, respondo de inmediato si alguien se planteó dicha interrogante u otra similar, pero a la hora de analizar detenidamente la manera en como se informa, este respuesta puede tener algunos matices.
Lo cierto es que si bien un periodista debe utilizar todos los recursos que estén a su alcance para lograr aquella información relevante y traspasarla a las personas de la mejor forma, esto tiene un tope en el sentido estricto de la información. Según mi visión, un periodista no debe transformarse en el protagonista de los hechos, ni mucho menos darle a estos una connotación "sensacionalista" a la hora de entregarlos como información - esto muchas veces con el fin lograr más audiencia -. Un periodista debe ser el intermediario entre los hechos y las personas, y la primera lealtad de un profesional de la comunicación (y también de la información) es con la gente.
Soy estudiante de periodismo y creo que la lealtad está en la rigurosidad, sin cabida para sensacionalismos y egos que hagan que la información quede opacada por el protagonismo de un periodista.
Pienso que el tema de los egos es un problema recurrente entre los periodistas. Cuál más, cuál menos, quiere que su nombre o su rostro sea reconocido por el trabajo que se realiza, eso es muy válido (yo también aspiro a ello), pero de ahí a transformarse en la estrella de la información hay mucho trecho.
Muchas veces, recurriendo a artimañas de "sensacionalismos protagónicos" los periodistas logran, más que impactar con la información, ridiculizarse frente a lo que se hace en las cámaras, por ejemplo. Eso fue lo que me pasó al ver a este enviado especial tirado en la calle y sujeto a un poste luchando para no ser llevado por el viento, mientras su camarógrafo lo enfocaba con un muy buen tiro de cámara y al mismo tiempo -y misteriosamente- se mantenía firme e insoslayable ante las ráfagas, cual bloque de concreto ante el azote de una ola.
No quiero atacar personalmente a este periodista, pero me venía muy al caso como modo de ejemplo. Pero así como él hay muchos otros que en un intento, a veces inocente, por lograr mayor renombre y sintonía, recurren a trucos que al final, frente a ojos más críticos, le sirven solo para hacer reír.
"El que no sea pecador que lance la primera piedra". Espero que en el futuro no me de por protagonizar y hacer de los hechos algo sensacional. Estoy seguro de mantenerme firme en mi convicción, y si de lograr reconocimiento se trata, espero que sea por algo que se llama calidad y no por otra cosa.No aspiro a otro tipo de periodismo, creo firmemente que es ese periodismo de calidad es el que enseña y el que a la postre deja algo para la discusión seria.
Listos para hablar
Estoy ansioso, sí, lo reconozco. Son ya las nueve y frente a mi computador espero a que lleguen las diez. Mientras, escribo unas líneas para hacer la espera menos agónica.
Hoy, por fin tenemos debate abierto y nacional de los cuatro candidatos a la presidencia. Hoy por fin podremos ver como esta señora y estos tres señores, se defienden a la vez que se atacan unos a otros, con propuestas de gobierno que intentarán atraer aquel voto que aún continúa indeciso. Ha pasado bastante tiempo desde que me inquieté por ver un debate entre estos cuatro personajes. Hoy es la noche en que (ojalá) podremos escuchar ideas concretas y no meras banalidades o estupideces. Espero que las periodistas Constanza Santa María (canal13) y Glenda Umaña (CNN) incomoden vivazmente a estas personas, para que escuchemos qué nos tienen que decir y para ver en quien debemos creer más.De lo que sí estoy claro es para qué me servirá este debate. Para comentar, para reir, para escribir unas líneas este blog, qué se yo, seguramente hablaremos más en extenso de él en "más allá del día" junto a Errejota y Cristina.
Espero que esta noche pueda decidir mi voto. Ojalá que uno de estos cuatro personajes políticos termine por encantarme (cosa que está bastante difícil) para aclarar mis dudas con cada uno de ellos. Michelle, Joaco, Seba y Tomi... veré quien de ustedes es más hoy, porque obvio que para mañana, todos serán ganadores.
Gracias Padre Hurtado por venta concedida
Desde hace ya varios días, hemos sido bombardeados por la que bauticé como la "enorme maquinaria publicitaria del padre Hurtado". Digo enorme porque creo que muy pocos han podido escapar de lo que radios, canales de televisión y diarios (o revistas) están haciendo para favorecerse a través de lo que será la canonización del Alberto Hurtado.
Discos especiales, publicaciones únicas y programas distintos, son sólo algunos de los recursos que hemos estado viendo y que sin duda seguiremos viendo en torno al Padre Hurtado y su canonización.
Es cierto que muchas personas siguen con mucha atención lo que sucederá en Roma cuando la figura de Alberto Hurtado sea elevada a la santificación, porque como católicos les interesa y tienen fe en el nuevo santo chileno, pero también es cierto que los medios de comunicación y otros individuos (algunos cantantes por ejemplo) verán allí una oportunidad para aumentar ventas o sacar unos puntos más de rating por sobre otros, lo que significará mas avisaje y también más dinerillo (como lo diría un amigo y colega de radio).
Es como el producto de moda, el gancho que se usa para vender más. Un nuevo santo chileno provoca tal efervescencia, que no se duda en utilizarlo como un producto de mercado. No me mal entiendan, no digo que aquello sea malo, al final todos podemos acceder a la figura del nuevo santo gracias a todo lo que se está haciendo y quienes lucran con ello están en toda la libertad de hacerlo. Solo digo que el producto Padre Hurtado está resultando bastante beneficioso, todos ganan creo yo, quienes venden más con ello y quienes pueden acceder con más facilidad a los "accesorios Padre Hurtado".
Ojalá que los valores, como la solidaridad o la entrega, también pudieran convertirse algún día en un productos que puedan vender más que la mera figura de una persona. Espero que cuando la efervescencia por nuestro nuevo santo pase, quede más de aquello que este buen hombre enseñó con su vida.