jueves, enero 12, 2006

Confesiones en tiempo libre


Sí, estoy de vuelta por este mundo. Desde el año pasado que no escribo, así que este texto será el primero del 2006 (vayan todos mis buenos deseos en este año para quien lo lea).

Ha pasado tiempo desde que dejé todo lo referente al 05 atrás (bueno en realidad casi todo), y hoy solo puedo decir que estoy descansando. Este tiempo libre, además de salir y relajarme junto a la mejor compañía que puedo tener, me ha servido para retomar un viejo vicio que tenía algo de lado; la lectura.

Sí, la lectura. Hoy no escribiré de política, ni de periodismo, ni de sociedad, hoy compartiré con ustedes en estas líneas, una de las cosas que me gustaría hacer con más frecuencia, pero que por una u otra razón no logro que sea así. Leer.

Hace años que le vengo siguiendo la pista a la literatura histórica. He leído un par de obras
bastante buenas en dicho recorrido, pero no lograba dar con alguna que me tomara y no me dejara más. Un día, antes del "bum" del cine ambientado en épocas pasadas, paseaba por la biblioteca de la universidad en que estudio y encontré un volumen que me llamó la atención. Como estaba suspendido por no devolver otro libro a tiempo, me resigné a mirarlo y revisar de qué se trataba. "Aléxandros" el título y su autor, Valerio Massimo Manfredi, un arqueólogo italiano amante de la cultura clásica y famoso por sus novelas ambientadas en épocas de dioses y héroes.

Leí aquel libro, "El hijo de un sueño", la primera de tres novelas que narran la vida y hazañas de Alejandro Magno. No lo pude dejar, a pesar de su extensión y su pequeña letra, que a veces hace más difícil la lectura, ese libro no dejaba de invitarme a explorar todos los pasajes que surgían de las letras a mi imaginación y me trasladaban a esos tiempos. Me devoré el libro, y así lo hice también con el segundo de la saga, “Las arenas de Amón”. El tercero, aún no lo encuentro.

Me tuve que resignar a no hallarlo, pero en otra vuelta por la biblioteca llegué a otra obra del mismo autor, "Akrópolis" que me resultó un relato interesante por la forma entretenida y minuciosa de revisar la historia de Atenas y el universo griego en general. Si bien no es una novela convencional, es bastante atrayente y entretenida.

Después de “Akrópolis” y ya haciéndome la idea de comprar un libro si quería seguir leyendo a Manfredi, un día mi hermana me trajo, no sé de donde, un libro que ella pensó que me interesaría. Justo, Manfredi otra vez. Esta vez fue la novela "El tirano", y en ella estoy ahora, leyendo la historia de Dionisio de Siracusa (Sicilia), ambientada en el siglo V antes de cristo, con el relato de cómo este guerreo Siracusano lucha por expulsar de Sicilia a los cartigineses e intenta restaurar el dominio griego en la isla. En fin, una invitación excelente en mis vacaciones de seguir explorando el mundo de Manfredi y que me resultó uno de los autores más atrayentes a la hora de expresar mis intereses literarios.

Aún me falta el tercero de "Aléxandros" y muchos otros títulos de Valerio Massimo Manfredi que he visto en diversos escaparates de librerías algo caras y que con tan solo leer la contraportada ya me incitan a leerlos. En suma -para mí- todo un acierto literario que no pienso dejar pasar.