jueves, agosto 17, 2006

Los 33 días de un drama que pasará al olvido


33 días duró esta vez, una pequeñez, pero también una eternidad. Una pequeñez si pensamos en lo que comúnmente han durado otros conflictos con anterioridad, y una eternidad, si pensamos en el sentir de cada una de las víctimas que sufrieron durante más de un mes los horrores y desesperanzas de una nueva guerra.

Felizmente el día lunes se cumplió el mandato de la ONU y cesó el fuego entre Israel y el grupo armado Hezbulláh en el sur de El Líbano. Felizmente y pese a la evidente destrucción que quedó tras el fuego de las armas, los civiles libaneses que residían en el sur de ese país, la zona más golpeada por el conflicto, volvían con ansias y alegría a sus hogares, o al menos, a lo que quedaba de ellos.

Si bien el conflicto terminó, el drama y las consecuencias de la guerra permanecerán por mucho más en las mentes de las víctimas. Soldados, civiles… al fin y al cabo, inocentes. Sí, inocentes e ignorantes de un conflicto que se arrastra ya por mucho tiempo y que no por culpa de ellos estalla una y otra vez, regando el horror y evidenciado la maldad a la que puede llegar la mente humana.

La culpa… que difícil hablar de culpas. Sería muy simple decir que todo esto es culpa de los Estados Unidos de América (cosa que no niego), pero no se trata solo de eso. Organismos internacionales inoperantes y una ciudadanía mundial “curada de espanto” agregan más ingredientes a lo que día día veíamos en informativos, leíamos en diarios o escuchábamos en la radio.

Al fin al cabo la culpa es de nosotros mismos, incapaces de darnos cuenta de la miseria a la que puede llegar el ser humano y a asumir como cotidiano el sufrimiento de otros. La culpa también es de quienes asumen un rol de dominantes sobre otros, de aquellos que se creen que porque tienen mayor poder pueden mandar sobre otros o basurearlos hasta el cansancio.

Pero en su humanidad, muchos nunca aprenden. El ser humano es el único animal que tropieza con la misma piedra, teniendo sus 5 sentidos intactos, se cae una y otra vez. Luego de que por fin la ONU hiciera algo por todos quienes sufrían, las cosas se calmaron en medio oriente, al menos un poco.

Fuerzas internacionales ahora intentarán poner orden y ayudarán a reconstruir una zona devastada. Pero las victimas seguirán recordando lo inolvidable, la maldad humana. Nosotros lamentablemente olvidaremos pronto, como suele ocurrir, pero ellos, así como tantos otros que han vivido lo mismo, nunca podrán.

Así ha sido siempre, cuando no sufrimos nuestra memoria es frágil… ellos siempre rememorarán, nosotros presenciaremos como ese drama pasará pronto al olvido.