Los 33 días de un drama que pasará al olvido
33 días duró esta vez, una pequeñez, pero también una eternidad. Una pequeñez si pensamos en lo que comúnmente han durado otros conflictos con anterioridad, y una eternidad, si pensamos en el sentir de cada una de las víctimas que sufrieron durante más de un mes los horrores y desesperanzas de una nueva guerra.
Felizmente el día lunes se cumplió el mandato de
Si bien el conflicto terminó, el drama y las consecuencias de la guerra permanecerán por mucho más en las mentes de las víctimas. Soldados, civiles… al fin y al cabo, inocentes. Sí, inocentes e ignorantes de un conflicto que se arrastra ya por mucho tiempo y que no por culpa de ellos estalla una y otra vez, regando el horror y evidenciado la maldad a la que puede llegar la mente humana.
La culpa… que difícil hablar de culpas. Sería muy simple decir que todo esto es culpa de los Estados Unidos de América (cosa que no niego), pero no se trata solo de eso. Organismos internacionales inoperantes y una ciudadanía mundial “curada de espanto” agregan más ingredientes a lo que día día veíamos en informativos, leíamos en diarios o escuchábamos en la radio.
Pero en su humanidad, muchos nunca aprenden. El ser humano es el único animal que tropieza con la misma piedra, teniendo sus 5 sentidos intactos, se cae una y otra vez. Luego de que por fin
Fuerzas internacionales ahora intentarán poner orden y ayudarán a reconstruir una zona devastada. Pero las victimas seguirán recordando lo inolvidable, la maldad humana. Nosotros lamentablemente olvidaremos pronto, como suele ocurrir, pero ellos, así como tantos otros que han vivido lo mismo, nunca podrán.
Así ha sido siempre, cuando no sufrimos nuestra memoria es frágil… ellos siempre rememorarán, nosotros presenciaremos como ese drama pasará pronto al olvido.
